Al-Ándalus (también Al Andaluz) es el nombre con el que los conquistadores omeyas se referían a la Península Ibérica. La Hispania gobernada por los moros se conocía por su alto nivel de tolerancia, erudición, bienestar, actividad comercial y su floreciente creación artística. Mujeres y hombres de religión musulmana, judía y cristiana convivieron y se influenciaron mutuamente durante siglos. En la corte de un rey occidental como Alfonso X “El Sabio“ de Castilla se juntaban filósofos, poetas, artistas y músicos, produciendo una fusión única y ejemplar de culturas distintas.Por encima de las fronteras confesionales se buscaba la verdad, en lo filosófico, lo científico y lo religioso, y la diversidad y disparidad se consideraban un enriquecimiento, más que un problema. El califato de Córdoba contaba con novecientos baños públicos, miles de mezquitas, agua corriente y calles bien iluminadas. Toledo se había convertido, en el siglo XI, en la capital intelectual de Europa, una ciudad cristiana en la que el árabe continuaba siendo la lengua de la cultura y la erudición. A través de Toledo y sus escuelas de traductores y bibliotecas, el resto de Europa podía acceder a las obras de la Antigüedad. Después de un estudio en profundidad de esa época se confirma la impresión de que la Edad Media en Al- Ándalus era una época de luz, más que de oscuridad, y que tal nivel de fusión religiosa y cultural nunca más se ha alcanzado.
El recientemente formado Al Andaluz Project intenta revivir estos aspectos para nuestro presente. A través del diálogo con las viejas canciones, del cantar en distintos idiomas y el confluir de distintas culturas musicales, se construye una música que transmite esa visión de tolerancia que describió el poeta andalusí Ibn al-Arabi (*1165, Murcia) en un poema:
"Mi corazón adopta todas las formas, es pradera para las gacelas y monasterio para el monje, templo para los ídolos y Kaaba del peregrino, tablas de la Torá y libro del Corán. La religión que profeso es la del Amor, y hacia donde vaya su caravana me dirijo, pues el amor es mi fe y mi religión."
La realización de esta idea es la historia del encuentro de dos grupos de música. Michael Popp, el director musical de la formación alemana Estampie, conocida en la escena de la música medieval por su calidad y su espíritu innovador, en repetidas ocasiones ha criticado la ausencia de contenido en la interpretación académica de prácticas supuestamente “auténticas“ de la música antigua, y ciertos disparates habituales en la “comercialización“ del Medioevo. Al término de una actuación de Estampie, se le acercó una persona del público y le entregó una copia casera de un CD con las palabras: “Me atrevo a decir que esto superará la prueba de su oído crítico.“ La grabación era la de un álbum del grupo valenciano L ́Ham de Foc que ha adquirido notoriedad en la escena internacional de las “Músicas del mundo“ por su particular elaboración de una música propia inspirada en fuentes mediterráneas, orientales y medievales. Con su proyecto paralelo Amán Amán, dedicado a una reelaboración de la música sefardí, los músicos de L ́Ham de Foc actuaron unas semanas después en München (Munich), la base de Estampie. Michael Popp, fascinado de la grabación que le habían entregado, aprovechó la ocasión y se acercó a los músicos valencianos para proponerles un proyecto conjunto. Al poco tiempo se descubrieron como almas gemelas, no sólo en lo musical, sino también en lo humano, y el trabajo avanzó rápidamente en sendas visitas a Valencia y München. El encuentro se tornó una experiencia fructífera en muchos sentidos, se intercambiaron vivencias musicales y surgieron ideas completamente nuevas a través del trabajo conjunto. El resultado de esta colaboración, el “Al Andaluz Project“, se estrenó en concierto el 15 de julio 2006 en el festival Hofmusiktage de Landshut, donde además se grabó en directo para la radio estatal de Baviera. El CD que tiene en sus manos es el resultado de la grabación realizada en noviembre 2006 en el monasterio dominicano de La Cartuja, cerca de Sevilla. El encuentro de las tres culturas predominantes de la Edad Media – de orientación musulmana, judía y cristiana – no ha perdido un ápice de interés y fascinación, y también se ve reflejado, en Al Andaluz Project, en la procedencia de los músicos participantes. Discusiones como las recientemente surgidas y fomentadas por las corrientes violentas fundamentalistas dentro y fuera de las religiones en cuestión, lamentablemente no siempre transcurren con el necesario conocimiento de la materia y su contexto histórico.
La literatura musical sobre el tema es extremadamente rica y abundante. Se trata de música que en algunas regiones hasta hoy en día sigue siendo tradición viva. Justamente en el campo musical estas tres culturas coexistieron pacíficamente durante varios siglos y daban un brillante ejemplo de la viabilidad de una convivencia fructífera para todas las partes implicadas.
